Escuchar y aprender en la COP30 para el cambio

Gabriela Lado, CMS

Reflexionando sobre mi tiempo en la COP30 en Belém, Pará, Brasil, me encuentro llena de un profundo sentido de urgencia y esperanza. Si bien mis credenciales oficiales de la Zona Azul fueron para la segunda semana, mi viaje realmente comenzó durante la primera semana en la Cumbre de los Pueblos (Cúpula dos Povos) y el Grupo Interreligioso Tapiri. Estos espacios paralelos proporcionaron una mirada cruda y sin filtros al corazón de la crisis climática.

Una semana de interacciones enriquecedoras

Interactuar con diversos movimientos sociales, organizaciones de base y representantes interreligiosos fue una experiencia transformadora. La participación popular en esos primeros días fue notable; los gritos de las comunidades marginadas resonaron a través de las voces de sus líderes. En sus testimonios, reconocí las luchas de la comunidad a la que sirvo. Uní mi voz a la suya, compartiendo su sufrimiento y su espíritu de resistencia inquebrantable.

Aprendizajes clave del Amazonas

Mi tiempo en Belém reforzó cinco verdades esenciales sobre nuestra casa global:

  • La preservación es vital: La selva amazónica es el pulmón de nuestro planeta. Viviendo y sirviendo aquí, siento un compromiso renovado con su protección como piedra angular de la mitigación del clima.
  • Liderazgo indígena: Los pueblos indígenas no son meras víctimas; son los guardianes más eficaces de la biodiversidad y nuestros aliados más esenciales.
  • La justicia climática es justicia social: No podemos separar el medio ambiente de la persona humana. La pobreza, la desigualdad y los derechos humanos están inextricablemente vinculados a la crisis climática.
  • El poder de la creación de redes: Una crisis global exige una respuesta global. Debemos seguir «uniendo nuestras manos» a través de las fronteras y los sectores para lograr un progreso significativo.
  • Repensar el «desarrollo»: Escuché a comunidades tradicionales explicar cómo la palabra «desarrollo» se utiliza a menudo para «asesinar» su forma de vida. Estamos llamados a promover un modelo de progreso que respete, en lugar de destruir, nuestro hogar común.

Afrontar los desafíos

A pesar de la energía en Belém, siguen existiendo obstáculos importantes. El ritmo actual de la acción global es insuficiente. Vemos una «silla vacía» recurrente en la mesa de toma de decisiones: aquellos que menos contribuyen a la crisis (mujeres, niños y grupos indígenas) a menudo son los que más sufren y tienen la menor voz en la política. Además, responsabilizar a las grandes corporaciones mineras por la destrucción del medio ambiente sigue siendo una batalla agotadora y, a menudo, cuesta arriba.

Signos de esperanza

Sin embargo, el horizonte no es del todo oscuro. Fui testigo de varias «semillas de esperanza» durante la cumbre:

  1. Mayor ambición: Iniciativas como el Fondo para el Bosque Tropical para Siempre (TFFF) señalan un cambio hacia mecanismos financieros concretos para la conservación.
  2. Una Iglesia en movimiento: La participación masiva de organizaciones religiosas refleja un compromiso creciente con la Ecología Integral, lo que demuestra que la fe es un poderoso motor para el cambio.
  3. Liderazgo juvenil: El compromiso vibrante de los jóvenes del Sur Global promete un futuro liderado por aquellos que realmente entienden lo que está en juego.
  4. Resiliencia comunitaria: La determinación de la población local es contagiosa. Como compartió conmovedoramente una joven: «Somos como una hormiga a los pies de un gran elefante; no podemos derribarlo, pero podemos molestarlo tanto que se inquiete».

Un compromiso renovado

Participar en la COP30 ha sido un hito que me ha cambiado la vida. Regreso a mi misión fortalecida y lista para caminar junto a mi comunidad. Mi objetivo es ser una presencia de esperanza, dando pequeños pasos respetuosos para promover la dignidad humana y la santidad de la vida.

Estoy profundamente agradecida a la administración de VIVAT International y a mi congregación, las Hermanas Misioneras Combonianas, por esta oportunidad. El camino hacia un futuro justo y sostenible continúa, y me siento honrada de recorrerlo con ustedes.

Gabriela Lado, CMS, VIVAT Brasil

Vea el blog diario de la COP30 de los delegados de VIVAT aquí.

This post is also available in: Inglés