VIVAT USA responde proféticamente ante la crisis global

Rose Therese Nolta, SSpS – VIVAT USA

En los Estados Unidos de hoy, nos encontramos viviendo un momento político y social profundamente desafiante. Las decisiones que se toman aquí tienen consecuencias de gran alcance en todo el mundo: configuran la guerra y la paz, la acción climática, las políticas migratorias y el futuro de la cooperación multilateral. Como miembros de VIVAT USA, estamos llamados a responder con un testimonio profético, con incidencia y solidaridad, aun cargando con la pesada conciencia del impacto global de nuestro país.

Una realidad nacional y global difícil

Desde dentro de los Estados Unidos, vemos claramente cómo las opciones políticas que se toman aquí afectan a innumerables vidas más allá de nuestras fronteras. Las comunidades en África y en todo el Sur Global, las personas desplazadas por la guerra y quienes sufren los efectos devastadores de la inacción climática sienten las consecuencias.

Es especialmente doloroso ser testigos del papel de los Estados Unidos en los conflictos actuales, incluidos Gaza y otras regiones de violencia y desplazamiento. Igualmente preocupante es la crisis financiera que atraviesa las Naciones Unidas, agravada por el incumplimiento de los Estados Unidos en el pago de sus cuotas asignadas. Como ha advertido el Secretario General de la ONU, esto amenaza la capacidad de la organización para funcionar eficazmente en un momento en que la cooperación global es urgentemente necesaria.

Como miembros de VIVAT que vivimos en los EE. UU., no podemos ignorar estas realidades. Reconocemos que las decisiones gubernamentales tomadas en nuestro nombre a menudo contribuyen al sufrimiento en otros lugares, y cargamos tanto con el dolor como con la responsabilidad al enfrentar esta verdad.

Las redes sociales como espacio para la incidencia

Una de nuestras herramientas importantes para la concienciación y el compromiso es la página de Facebook de VIVAT USA, que seguimos fortaleciendo como plataforma de incidencia y comunicación.

A través de este espacio, compartimos actualizaciones de las Naciones Unidas y de VIVAT International, al tiempo que publicamos reflexiones y recursos sobre temas urgentes como la migración, la protección de los refugiados, la justicia climática, la degradación ambiental y los derechos humanos en zonas de conflicto. También proporcionamos llamamientos a la acción que nuestras congregaciones y redes pueden utilizar en sus propios ministerios.

Nuestro objetivo es sencillo pero vital: amplificar las voces de los marginados y ayudar a conectar las realidades globales con las comunidades locales y la vida congregacional.

Presencia en las comisiones de la ONU y procesos globales

Los miembros de VIVAT USA, junto con nuestros socios en Nueva York, mantienen un compromiso activo en las principales comisiones de la ONU y espacios de incidencia, incluida la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW), así como en debates temáticos sobre migración, pueblos indígenas, desarrollo social, justicia climática y preocupaciones ambientales.

Estamos especialmente agradecidos por la colaboración con las Hermanitas de la Asunción en Nueva York, cuyo compromiso fortalece enormemente esta misión. Su participación activa en las reuniones de la ONU, junto con su ministerio de base entre migrantes, familias y personas que viven en la pobreza, ayuda a garantizar que la incidencia permanezca arraigada en las realidades vividas y no en debates políticos abstractos. También contribuyen significativamente a la preparación de contenidos para nuestras comunicaciones y actividades de difusión de VIVAT USA.

A través de estas alianzas, nos esforzamos por cerrar la brecha entre la formulación de políticas internacionales y las luchas cotidianas de las comunidades vulnerables.

Fortalecimiento de los vínculos entre las congregaciones

La red VIVAT en los Estados Unidos incluye congregaciones de tamaños y capacidades muy diferentes. Algunas son grandes y cuentan con buenos recursos; otras son pequeñas, envejecidas y a menudo aisladas.

Una de nuestras responsabilidades centrales es asegurar que ninguna comunidad quede desconectada. Trabajamos para hacer circular la información entre las congregaciones, ayudando a las comunidades más pequeñas a mantenerse al tanto de los avances en la ONU, los esfuerzos nacionales de incidencia y las oportunidades de oración, reflexión y acción.

De este modo, incluso las comunidades con personal limitado pueden seguir participando de forma significativa en la misión más amplia de VIVAT.

Incidencia a través del testimonio público

Siempre que es posible, también participamos en la incidencia pública directa. Esto incluye la redacción y firma de cartas de incidencia dirigidas a los responsables de la toma de decisiones sobre temas como las políticas de migración y asilo, los compromisos climáticos, la dependencia de los combustibles fósiles y el apoyo a las Naciones Unidas y la cooperación internacional.

También aportamos artículos y reflexiones que ayudan a los miembros de nuestras congregaciones —y a la Iglesia en general en los Estados Unidos— a ver la profunda conexión entre la fe, la justicia y la responsabilidad global.

La incidencia en el contexto de los EE. UU. puede ser compleja y políticamente sensible, pero el Evangelio nos llama a hablar con claridad, valentía y compasión. El silencio no es una opción cuando la dignidad humana está en juego.

Dolor, responsabilidad y esperanza

Durante nuestra reciente llamada global, compartí un sentimiento que muchos de nosotros llevamos profundamente: el dolor por lo que nuestra administración política está haciendo —en nuestro nombre— a las personas en África, Gaza y muchas otras partes del mundo.

Sabemos que las políticas y las ventas de armas de los EE. UU. ayudan a mantener los conflictos. Sabemos que las decisiones financieras y políticas que se toman aquí pueden debilitar a instituciones internacionales como las Naciones Unidas cuando el mundo más las necesita.

En este contexto, nuestro compromiso como VIVAT USA es mantener la honestidad sobre estas realidades, solidarizarnos con quienes sufren y utilizar todos los espacios disponibles —redes sociales, compromiso con la ONU y redes intercongregacionales— para abogar por la paz, la justicia y el respeto a la dignidad humana.

Incluso en un clima político difícil y en un país tan vasto y diverso, creemos que los pequeños y persistentes actos de decir la verdad y de solidaridad son importantes.

Estamos muy agradecidos de formar parte de la familia global de VIVAT. Nos recuerda que no estamos solos en esta misión y refuerza nuestra esperanza de que, juntos, podamos seguir siendo signos de justicia, instrumentos de paz y testigos de la presencia compasiva de Dios en nuestro mundo.

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